
Por Dr. Susan Blackmore
(Traducido con permiso. De: NASA Publications: "Cosmos and Culture: Cultural Evolution in a Cosmic Context". Editors: Dr. Steven J. Dick and Dr. Mark L. Lupisella.)
Memes extraterrestres [cont.]
(...)
En 1961, el astrofísico Frank Drake elaboró su famosa ecuación para estimar el número de civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia capaces de comunicarse con nosotros (Drake y Sobel 1992). Nunca pretendió que su ecuación nos diera respuestas fáciles, sino que estimulase la discusión y alentase más investigaciones hacia los factores importantes que contenía. En ese mismo espíritu me gustaría sugerir un a nueva ecuación. Como la de Drake, describe el número de civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia capaces de comunicarse con nosotros, pero comienza con una suposición sobre el número de planetas en nuestra galaxia, ignora la inteligencia, y se enfoca sobre la aparición de replicadores. Esta ecuación es:
N = n x fR1 x fR2 x fR3 x L
Donde N= el número de civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia capaces de comunicarse con nosotros
n = el número de planetas en nuestra galaxia
fR1 = la fracción de planetas en n en los que sobrevive un replicador de primer nivel
fR2 = la fracción de planetas con R1 en los que sobrevive un replicador de segundo nivel
fR3 = la fracción de planetas con R2 en los que sobrevive un replicador de tercer nivel
L = la fracción de la vida de un planeta en la que persiste un replicador de tercer nivel
No tenemos suficiente información como para poder adivinar los valores de la mayoría de estas fracciones de manera sensible. Aún así, la ecuación ofrece una estructura útil para pensar sobre las posibilidades. Pienso que la emergencia de cada nuevo nivel de replicador marca un punto de peligro en el que el nuevo replicador quizás fracase, elimine el nuevo nivel, o elimine todos los niveles anteriores. Si esto es cierto, ahora podemos inferir lo que puede estar sucediendo en otros lugares.
Sin replicadores
No sabemos si las “entidades replicadoras” son necesarias, suficientes, o ambas cosas, para la vida. Si asumimos ambas cosas, entonces todos esos planetas que no cuentan con las condiciones para que aparezcan replicadores deberán permanecer sin vida y consecuentemente sin cultura. Es posible concebir maneras en las que la cultura podría aparecer que no dependan de replicadores, o de organismos individuales construidos por replicadores, pero si es así, yo no sé cómo sería.
El Replicador de Primer Nivel R1
Posibilidades:
R1 emerge y fracasa
R1 emerge y sustenta la vida
El replicador del primer nivel es el que hace posible alguna forma de vida. Esto podría haber evolucionado de alguna sustancia replicadora aún más simple (por ejemplo, un cheme [Szathmáry 1999]) o surgido como un replicador básico (como una sencilla molécula autocopiante) antes de evolucionar hasta construir algún tipo de envoltorio o vehículo para protegerla y propagarla. Me limitaré al hablar sobre esta primera etapa porque ya ha sido exhaustivamente debatida e investigada. No obstante, está claro que probablemente existe un gran número de planetas en nuestra galaxia capaces de sustentar un replicador de primer nivel que crea cosas vivas. Estas cosas vivas podrían ser muy diferentes de las que existen en la Tierra. Podrían vivir en los mares, dentro de la masa sólida de sus planetas, en una atmósfera de algún tipo, o vagar por la superficie. Es concebible que puedan aparecer en asteroides o partículas interestelares. La manera en que se desarrollan hará más o menos probable que pueda emerger un segundo replicador.
Es curioso que casi toda la vida en la Tierra depende del ADN y utiliza el mismo (o pequeñas variaciones del mismo) código para traducir información almacenada, en instrucciones para la síntesis de proteínas. No sé qué es más posible, que existan múltiples sistemas de replicación operando simultáneamente, o que un sistema inevitablemente derrote a todos los competidores.
El Replicador de Segundo Nivel R2
Posibilidades:
R2 emerge en especie Pandorana pero fracasa
R2 emerge y mata a los Pandoranos
R2 emerge, coevoluciona con los Pandoranos, y sustenta la cultura
Un replicador de segundo nivel, R2, es el que emerge de una cosa viva creada por un replicador de primer nivel. Es decir, R1 construye vehículos, y esos vehículos se convierten en maquinaria copiadora para R2, copiando un tipo de información diferente con variación y selección.
Esto nos lleva a donde comencé este capítulo, con la idea de que la adquisición de un segundo replicador es un paso peligroso. Esto es porque el nuevo replicador (precisamente porque es un replicador) se multiplicará de manera egoísta. Ya que el término “replicador egoísta” suscita tantos malentendidos, sencillamente explicaré que esto no significa que los genes o los memes o los temes tengan planes, o deseos, o intenciones; simplemente significa que su habilidad para multiplicarse cuando las condiciones son propicias hace que se active su poder de replicación sin tener en cuenta el efecto que esto pueda tener sobre otras cosas. Esto es lo único que pueden hacer, porque son simplemente información que se replica de manera automática.
El peligro es muy parecido al de un parásito que infecta a un huésped. Los parásitos convencionales están construidos sobre el mismo replicador de su huésped, mientras que los parásitos R2 utilizan un nuevo replicador, pero los principios podrían ser similares, igual que los posibles resultados.
Primero, R2 podría emerger pero nunca establecerse definitivamente. Esto podría suceder si, por ejemplo, sus efectos sobre Pandoranos individuales son dañinos, lo que haría que los individuos que no adquieren la habilidad de copiar, mueren, dejando paso a los Pendoranos ordinarios. O podría suceder si las condiciones en el planeta no ofrecen suficientes ventajas al R2 para que se multiplique. En la Tierra, parece que si las condiciones ambientales cambian de manera lenta, entonces los R1 son los que mejor manejan las nuevas destrezas (se asimilan en el genoma), pero si cambian de manera acelerada, cada individuo necesita aprender nuevas destrezas por sí mismo (aprendizaje individual). Sólo cuando el aprendizaje individual sea demasiado costoso, y el entorno ni suficientemente variable ni suficientemente estable, valdrá la pena recurrir a la imitación (Richerson y Boyd 2005). Una vez comienza la replicación, deberá ser de suficientemente alta fidelidad, y deberán haber suficientes individuos capaces de hacerlo para que el R2 se establezca. Si estos principios prevalecen generalmente, entonces podrán haber planetas en los que R2 aparece pero no se sustenta. También puede haber planetas donde esto sucede muchas veces, en serie o de manera paralela.
Segundo, el R2 podía comenzar a proliferarse, pero entonces resultara ser letal. Quizás la nueva habilidad para replicar información podría requerir demasiada energía, y agotara los recursos energéticos de los Pandoranos. Podría ser también que las mismas cosas copiadas (comportamientos, señales, químicos o lo que sea) resultasen ser letales. O quizás podría suceder que el R2 comenzara a transformar a los Pandoranos en mejores máquinas de R2, y esta transformación resultara ser letal.
Aquí en la Tierra los peligros del R2 incluyeron los altos requisitos energéticos de construir y sustentar un cerebro muy grande, y el peligro de morir durante el parto para una especie que camina erecta y necesita una pelvis estrecha. Las teorías convencionales atribuyen el aumento en el tamaño del cerebro humano al uso de herramientas, la adquisición del lenguaje, u otras adaptaciones que benefician a los genes humanos, pero yo he argumentado que fue provocado por los memes y, consecuentemente, potencialmente peligroso (Blackmore 1999). En otras palabras, la adquisición de memes podría habernos eliminado.
Tercero, si se supera este punto de peligro, el R2 puede establecerse en este planeta. Para lograrlo, el R2 debe adaptarse al R1 y viceversa. Es decir, los dos replicadores deberán coevolucionar. Esto podría ser una carrera armamentística en la que los R1 Pandoranos intentan sobrevivir y multiplicar copias de R1, mientras que R2 procura transformar a los Pandoranos para que sean mejor maquinaria para multiplicar R2. Si los pobres Pandoranos no desaparecen en este proceso, podrían verse convertidos simultáneamente en máquinas de R1 y R2 al mismo tiempo (específicamente, permanecerían siendo vehículos de R1 y se convertirían en máquinas de replicación de R2). La información que copian uno al otro es lo que evoluciona y esto es lo que llamamos cultura.
Todo este proceso es análogo a la coevolución entre parásitos y sus huéspedes. Pero, ¿qué determina si un parásito matará a su huésped o coevolucionará para hacerse simbiótico? Existe evidencia procedente de patógenos de enfermedades de que cuando la transmisión es horizontal, el parásito es más peligroso que cuando la transmisión es vertical (a través de las generaciones) (Maynard Smith y Szathmáry 1995). Esto es interesante con respecto a un replicador de segundo nivel como los memes. Por ejemplo, parece razonable asumir que la temprana transmisión memética fue en gran medida vertical, dentro de familias, y probablemente permaneció así durante la mayor parte de la evolución humana, lo que puede ser relevante viendo que hemos sobrevivido. Pero ahora la transmisión es cada vez más horizontal entre semejantes, en lugar de desde padres a hijos, y podría ser correspondientemente más peligrosa.
Otra cuestión interesante es si puede ser posible que los distintos tipos de R2 puedan aparecer de una vez en el mismo planeta, resultando en múltiples tipos de cultura. Aquí en la Tierra los cerebros humanos son los únicos que se han convertido en máquinas de memes, y los humanos son los únicos que tienen cultura significativa. Existe transmisión cultural simple en pájaros cantores, cetáceos y chimpancés (Whiten et al 1999) pero no del tipo de cultura acumulativa que marca un nuevo replicador plenamente evolutivo. Esto refleja el dato de que el ADN tiene casi el monopolio como el R1 de la Tierra, y llama a especular si aquí podría haber un principio general. Parece plausible que si dos replicadores del segundo nivel aparecen juntos, competirán y el ganador sobrevivirá. Esta quizás podría ser la curiosa razón por la que nosotros los humanos somos la única especie superviviente en la línea homínida. Quizás los neandertales y otras especies relacionadas también se embarcaron en una transformación a nivel R2 pero, o su R2 resultó ser letal (quizás causando que sus cabezas se hicieran demasiado grandes para el parto, o copiando tradiciones peligrosas) o bien compitieron directamente con los primeros humanos y perdieron. Esto no es más que especulación, pero podría resultar interesante y alentar nuevas hipótesis acerca de lo que sucedió en la evolución homínida, y lo que podría suceder en otros lugares del cosmos.
Regresando a la posibilidad de que exista un planeta R2, la dirección de la evolución cultural dependerá del tipo de especie en la que la cultura emergió, cuánto campo hay para transformar a esa especie en una máquina eficiente de R2, si la especie tiene miembros (brazos, piernas) capaces de construir una cultura con alta riqueza material, y qué recursos materiales existen para esta construcción. El principio general dominante será que los replicadores de alta fidelidad, fecundidad y longevidad, prevalecerán. Esto es probable que resulte en innovaciones tales como sistemas de comunicación, tradiciones comportamentales, educación, cultura simbólica, herramientas y edificios. Mientras la cultura sigue evolucionando, podrá producir análogos de la escritura (porque aumenta su longevidad), sistemas de comunicación de largo alcance (porque aumenta su fecundidad) y digitalización de la información (porque aumenta la fidelidad). Gradualmente, dependiendo de las condiciones, esto podría crear señales detectables a grandes distancias del mismo planeta original, pero esto sólo se convierte en una seria posibilidad cuando el camino ya está asfaltado para la emergencia de un replicador de tercer nivel.
El Replicador de Tercer Nivel R3
Un replicador de tercer nivel, R3, es el que emerge de vehículos construidos por R1 y R2. Es decir, los replicadores del nivel 2 construyen vehículos para protegerse y propagarse, y esos vehículos se convierten en maquinaria copiadora para el replicador del tercer nivel. En la Tierra esto está sucediendo porque los memes (R2), utilizan a los humanos (vehículos R1 y máquinas replicadoras de R2), para construir vehículos de R2 que entonces se convierten en maquinaria para copiar temes (R3).
Con tres replicadores, las posibilidades se multiplican rápidamente, y tenemos pocas pistas mirando sólo a nuestro planeta. Así que no especularé mucho más allá, sino que me centraré en esbozar algunas de las posibilidades más obvias. Algunas de estas posibilidades, una vez que el R3 se establezca, están en la Tabla 1.

El primer escenario (desastroso) es el que quizás ocurra aquí en la Tierra: es decir, que el R3 pasa fuera del control de sus Pandoranos, causa daños irreparables al planeta, y destruye toda la vida y a sí mismo. Esto podría suceder a través del uso descontrolado de los recursos naturales, provocando cambio climático drástico, o accidentes nucleares o de otro tipo. Un segundo resultado, un poco menos drástico, sería que todos los Pandoranos mueren, pero otras formas de vida sobreviven para poder comenzar el proceso evolutivo otra vez. Este es quizás un resultado más probable aquí en la Tierra dada la impresionante presencia, variedad y resiliencia de la vida basada en ADN, especialmente bacterias e insectos.
Una tercera posibilidad es que R3 coevolucionase con replicadores anteriores durante suficiente tiempo hasta no necesitarlos más, por ejemplo, creando máquinas R3 autoreparables y autoreplicables. Entonces alteraría la atmósfera, el clima o los recursos de su planeta de tal manera que el resto de la vida desaparecería pero los sistemas R3 sobrevivirían.
Para evitar desastres de este tipo, los replicadores anteriores podrían sobrevivir de varias maneras. Como un cuarto ejemplo, podría llegarse a una simbiosis estable en la que los tres replicadores pudiesen coexistir. Ya tenemos a los tres niveles de replicadores en la Tierra, y aunque esto es muy reciente, los peligros serios ya son aparentes.
Aunque un sistema de tres replicadores pudiese sobrevivir, sospecho que surgirían presiones para el cambio. Un cambio podría ser la unión de R2 con máquinas de R3. Esto ya está sucediendo aquí en la Tierra con implantes neurales y otras prótesis, y con el comienzo de la tecnología para desarrollar criaturas completamente artificiales basadas en ADN. Esta podría ser una manera en la que los descendientes de replicadores anteriores podrían convertirse en nuevas formas de vida.
Para acabar, existe la posibilidad de la emergencia de un cuarto nivel de replicador. ¿Cómo sería el R4? Ya es suficientemente difícil especular sobre el R3, pero me imagino que sería algo así: Una cultura de nivel R3 podría desarrollar la maquinaria para copiarse y así sembrar nuevas variaciones de esa cultura en distintos planetas. Esto conduciría a una competición entre culturas variantes, y la evolución y proliferación de civilizaciones R4 por todo el universo. Si esto sucediese, los planetas separados por grandes distancias jugarían un papel análogo a las islas aquí en la Tierra; creando condiciones relativamente aisladas en las que las culturas evolucionarían en diferentes direcciones.
Observemos que los vehículos de los replicadores anteriores, tales como organismos biológicos, no necesitarían viajar ellos mismos, ya que se han construido vehículos artificiales adecuados para sobrevivir bajo condiciones muy distintas en planetas muy dispersos. Si esto ya hubiese sucedido, este tipo de colonización del cosmos debería ser visible por sus efectos, y hasta el momento no hemos visto ninguna evidencia de que así sea. Quizás esto se debe a que, como en todas las transiciones anteriores, la creación de un nuevo nivel de replicadores es peligrosa.
Quizás todas las transiciones que he comentado son increíblemente peligrosas y nosotros los terrestres tenemos suerte de haber llegado al tercer nivel de replicador; quizás los peligros son pequeños, y el resto del cosmos está lleno de sistemas que no hemos logrado detectar. No lo sabemos. De hecho, no tenemos ninguna idea que nos ayude a evaluar los valores de ninguna de las variantes fR1, fR2, fR3, o L, pero quizás al pensar sobre la evolución de esta manera, nosotros los Pandoranos seremos capaces de ver con más claridad el tipo de criatura que hemos engendrado y desatado.
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